Hace algo más de un año vi unas fotos de Las Tuerces en el fotolog de mi amigo Pintarroja. Y desde entonces tengo ganas de ir.
Además de un maravilloso torcal, este paisaje, en primavera, está considerado cómo una de las mejores reservas de flores de la península.
Volvemos de Noja, comemos en Reinosa y decidimos un breve acercamiento al lugar. El cielo está emborronado, suenan truenos en la lejanía y no queremos llegar muy tarde a Valladolid, pero un paseito nos va ir bien para despejarnos y continuar viaje.
Entramos por Gama de Campoo desde Aguilar. La carretera hasta allí es estrecha y frondosa. Nos va preparando sobre lo que vamos a ver.
El pueblo es pequeñín y se arremolina a los lados del asfalto, pero en la placita que aparcamos nos vigila un preciosa iglesia, ayyy, ese románico palentino...
Y enfrente su casa parroquial. Bien escudada.
Desde allí contemplamos los restos de un amurallamiento, arriba. Es una buena opción de vericueto para hoy.
Iniciamos el ascenso.
Tras un cañón (en la primera imagen), el sendero se abre. Las flores nos rodean, de todos los colores.
Silvestres, sencillas.
En las cumbres destacan los restos de los roquedos de Las Tuerces. Y entre ellos, cómo una continuación de si mismos, los del castillo.
Apenas quedan un par de lienzos de una muralla estrecha, cómo una lengua sobre la crestería.
Con un arco desde el que vemos toda Gama.
Y tanto horizonte... Que se pierde.
Un torreón vetusto. Un capilla remozada...

Y enomes aquileas (Achillea millefolium), acompañando nuestro descenso.
Ya abajo la flora domesticada, o no tanto...
En otra vuelta a San Andrés contemplo los capiteles vegetales de su portada, con un fino trabajo.
Contrastando con los canecillos, más toscos algunos.
Con restos de policromía, otros.
Bellísimos.
Precioso, viajar por España -con tiempo- es una gozada...
http://masterennubes.blogspot.com
Máster en Nubes (o tu tía Aurora 
Preciosas "afotos" de los canecillos; sobretodo de los eróticos. 
Nosotros hicimos el Cañón de la Horardada desde Mave y subimos a las Tuerces por Villescusa de las Torres. Allí arriba fuimos acometidos por unas tropecientasmil nubes de "moscos" que nos hicieron la vida imposible por todo aquél magnífico entorno. 
Recuerdo imperecedero.

Conar, Marhya, es un pequeño vericueto, pero lleno de sorpresas.
Viole, yo también tenía ganas de llegar...
Aurora, creo que España tiene rincones increibles muy desconocidos que, cómo éste, nos pillan de camino y valen la pena descubrir.
Ayyy, Zuhur, en que cosas te fijas...
Hay una estupenda representación de eróticos, y muy buena de musicos. Una mezcla perfecta. Tu paseo es el que yo quiero darme desde hace un año, pero no consigo cuadrar fechas.
Besotes a tutiplén!!!