Jucha hace los 33 kms de bici yo aprovecho para pasear por el pueblo de Suances.
Andando, claro...

El día acompaña ya que luce el sol pero la brisa es fresca.
Suances me enseña un pasado de villa turística tradicional.
Con bonitas casas de finales y principios de los siglos XIX y XX.
Algunas casonas del XVII y XVIII o lo que resta de ellas...
Y un homenaje a los marineros que llenaban sus calles el resto del año. De grandes manos, callosas y endurecidas por uno de los trabajos más duros.
Junto a la playa de San Martín de la Arena se encuentra el puerto. Puede que el Portus Blendium romano y seguro que funcionando ya en el siglo XII.
Aunque la actividad más intensa la alcanza a partir del 1695, cuando a Santander se le quita la exclusividad de la pesca en la zona.
Edificaciones modernas alternan con las viejas.
Cuidados jardines llenan sus rincones más bellos.
Y yo flipo con este macizo de hortensias moradas...