De vez en cuando hay que darle un poco de alimento artístico e intelectual.
Aunque la playa ha llenado el resto de nuestros huecos.
En un verano que muchos han catalogado de malo. Para mí ha sido más que perfecto.
Días brillantes en mi preciosa playa de Ris.

Con calma chicha.

O con olitas surferas.
Algunos empiezan con excelente aspecto.
Y acaban emboinados. Y desbandada general...
Otros derivan en suntuosos atardeceres.
Ninguno igual al anterior.

Ninguno...

Aunque también hemos estado en otras playas...