Silmen necesita el ají para vivir y por eso lo hace día sí...día también.

Pela y trocea dos tomates.

Añade una cucharadita de cayenas.

Cuatro rodajas de cebolla pelada.

Y lo tritura con la batidora.
Añade un chorro de aceite de oliva virgen extra y sal al gusto.

Y lo conserva en la nevera para que no se enfuerse,... si hay lugar para conservarlo y no nos lo hemos tomado entre todos. 