Sobre las dos de la tarde vamos llegando. Despues de la rotonda a mano izquierda verás una gran palmera...
Y un lugar maravilloso en donde los padres de Alo se han establecido, despues de veranear muchos años en Noja.

En donde hasta la cesta de las pinzas de la ropa es bonita.
Despues de un estupendo apertitivo con charla entretenida nos entregamos a un rico arroz con almejas.
Con esta pinta:
Charla, puesta al día de algunos de la pandilla que no veían a Alo desde hace doce años, más charla...
G&T en el jardín. El día está gris pero la temperatura es perfecta.
Erlo, el padre de Alo nos enseña la casa, un antiguo hospital de peregrinos que han restaurado hace unos años, convirtiéndolo en un hogar muy acogedor. Habla de la reforma con entusiasmo, con pasión...
No me extraña que Jucha ya se haya buscado un sillón favorito.
Y por que entre nosostros hay gente educada que si no..., cenamos allí, dormimos y pasamos el resto del verano...