La cena del cura es una alubia amarillo vainilla, de pequeño tamaño, fina y delicada.

El sábado pasado, en el mercadillo medieval de Quintanilla de Onésimo, Beatroz se lleva 3/4 de kilo para su casa y nos regala lo mismo, para que las probemos.
Jucha insiste en ponerlas este mismo lunes...
La única receta que encuentro en la red con esta legumbre es la de Finuca y está aquí. Pero yo quiero ponerla en plato único y meto algunas modificaciones.
Las hago así:
Lavo 4 puñados de la cena del cura y pongo en remojo, en agua limpia y fresca.
Al día siguiente paso a la olla a presión, con esa misma agua. Añado 1 pimiento verde cortado en tiras finas, 1 cebolleta en juliana, 1 puerro lavado y troceado y 4 dientes de ajo pelados.
Enciendo el fuego y espero a que hierva. Espanto con un vaso de agua fría.
Vuelvo a esperar a que hierva el agua y repito la operación espantada.
Espero, de nuevo, a que vuelva a hervir. Añado 3 morcillas asturianas de cebolla.
Cierro la olla, espero a que suba la válvula , bajo el fuego y dejo cocinar durante 12 minutos.
Apago la olla, espero a que baje la válvula y abro. Añado sal al gusto.

Sirvo.
Es una de las legumbres más suaves de textura que he probado nunca, pero sabrosa, que digo....sabrosísima.
Y si no que se lo digan a Sella que está castigada, que digo, castigadísisma, ya que se ha merendado un tupper pequeño con el que Jucha y yo no hemos podido y con el que nos relamíamos pensando en él para hoy.
¡¡¡Leñe!!!
Que pinta!!!!!, a ver si baja la caló y nos pone Conar bien de potes 
Respecto lo de Sella, ¿recuerdas en ClaCo (osease en casa en Madrid) lo que había en la puerta de vaiven de la cocina (un cerrojillo por fuera), lo recomiendo, así solo entrará en la cocina cuando Jucha o tú queráis, o no os olvideis de echarlo......
Besos
No las conocía Doña. Pero si vuecencia y D. Jucha (y después Sella, je, je)
con el paladar que se gastan, dicen que están buenísimas pues las buscaré en Santoñuca cuando vaya a por los caricones.
He mirado en "la interné" y su precio no me parece elevado si la comparamos con sus paisanas las verdinas, las fabes de La Granja, o con los cántabros "haricots".
Perdone la anterior licencia, Doña; en relidad yo estoy "cuasi" convencido que el vocablo "carico" procede de la onomatopeya "que rico" pronunciada por un diletante "antecesor" después de haberse pegado un buen atracón de ellos cocinados, ellos, por experta cocinera. 
Agurtxu