Lunes, 31 de octubre de 2011

El finde del 8 y el 9 de octubre recibimos la visita de Beatroz y Elpelirrojo.¡¡¡Por fin!!!

Hemos preparado un minitour por la zona para el sábado. Y aprovechando que estamos en plena vendimia nos acercamos a la Ribera de Duero.

Para empezar hemos concertado una visita a Cepa 21, la nueva bodega de Emilio Moro. Allí aunan la tradición del grupo con las ideas jóvenes de la nueva generación.

Un evento de última hora hace que nuestra visita se aplace a la tarde, pero Fátima, la rrpp, nos hace pasar al bar y nos invita a unas croquetas, buenísimas, que acompañamos con Hito, el vino más joven de la bodega.

Las enormes cristaleras de la bodega hacen que las viñas estén siempre presentes.

Al pasar por Quintanilla de Onésimo hemos visto un mercadillo medieval. Decidimos volver hasta la hora de la comida.

Me gusta el ambiente de estos mercados, con muestras de oficios antiguos, que están en visos de desaparecer, si algo no lo remedia...

Quizás sea la última vez en mi vida que vea herrar un caballo a la manera tradicional. Beatroz comenta que el herrero no le chocaría nada en una peli de Conan el Bárbaro.

También hay puestos de manjares detodalavida, cómo estas estupendas Ciegas de Iscar.

Niños que dan la nota divertida. Me chifla esa barba a rotulador...

Y estos sensacionales membrillos con los que, más adelante, hago una deliciosa crema.

Comemos en el Molino de Palacios, por recomendación de Topo. El lechazo rico y el arroz con conejo im-pre-sio-nan-te.

Y nos damos una vuelta por Peñafiel, y su maravillosa Plaza del Coso, que ya he traido aquí en otras ocasiones.

Aquí con mi tío Elpelirrojo

De vuelta a Cepa 21 recorremos la bodega acompañados por Fátima. La lástima es que es fin de semana y la instalación está parada.

Pero nuestra guía nos cuenta hasta el último detalle de la elaboración de sus vinos y de las pretensiones de la moderna bodega.

Es impresionante la nave de las cubas, un espacio negro en el que el dorado de la madera contrasta, con un toque muy vanguardista.

Para finalizar subimos a la sala de catas y probamos Hito, el joven de la casa, con ocho meses en barrica de roble francés.

Y Cepa 21, con uva tinto fino del 2006, y seis meses más de barrica de roble, que Fátima nos ayuda a apreciar.

Es bonito aprender sobre vino con personas a las que se les nota la pasión.



Publicado por talipo @ 6:34  | Vericuetos
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Publicado por Beatroz
Lunes, 31 de octubre de 2011 | 8:04

¡Queremos volver! ¡Queremos volver! Vaya finde más bueno, en todos los sentidos. Estuvimos comodísimos y lo pasamos fenomenal, el ambientazo se ve en las fotos, que son estupendas. Bueno, que me enrollo. Besos y nos vemos pronto.

Publicado por talipo
Lunes, 31 de octubre de 2011 | 10:24

Beatoz, la visita queda establecida para una vez al año....mínimo. Nosotros también disfrutamos mucho con vosotros.

Besotes!!!