Tan sencillo que me he pensado si traerlo hasta aquí. Pero luego me he dicho: Leñe, si lo que queremos casi todos, la mayoría de los días, es cocinar así. Rápido, simple...y rico.
Corto las partes verdes de tres puerros y retiro. Parto los puerros de abajo a arriba en forma de cruz y lavo bajo el agua corriente. Sacudo y dejo secar.
Pelo una cebolla grande, corto en cuadraditos.
Corto los puerros en cuadraditos.
Pongo una sartén al fuego, añado dos cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
Añado la cebolla, dejo un par de minutos, removiendo con suavidad.
Añado los puerros, añado sal, y dejo pochar, a fuego suave durante doce minutos.
Compruebo que están hechos y el punto de sal.
Paso a dos cazuelitas de orejas de cerámica.
Añado 50 ml de nata en cada una. Remuevo.
Enciendo el gratinador del horno a potencia máxima.
Introduzco las cazuelas en la parte de arriba del horno y dejo tres minutos, con el horno entreabierto.
Sirvo con cuidado, que la cazuelita quema.