Uno de los olores que más asocio al otoño es el de las castañas asadas. Pero tengo ganas de usarlas de otra manera y entre mis viejos libros de cocina encuentro esta receta que adapto, rapidamente, a Thermomix.
Así:
Rajo 300 g de castañas en cruz y pongo en el microondas durante dos minutos. Espero a que templen y quito la primera cáscara.
Introduzco en un cazo con agua caliente, al fuego, hasta que las noto blandas. Para ello uso una brocheta, que aprovecho para ir sacándolas del cazo. Espero a que templen y quito la segunda piel.
Meto las castañas limpias en el vaso de la TMX. Trituro a velocidad progresiva 6-8, dejando algunos pedacitos.
Añado 2 yemas de huevo, 60 g de fructosa y 30 g de aceite de oliva virgen extra. Programo 20 sg a velocidad 6. Añado 250 g de leche y la ralladura de un limón pequeño. Programo 20 sg a velocidad 6.
Bato las dos claras de huevo a punto de nieve, con unas gotas de limón y una pizca de sal.
Mezclo con un tenedor de madera y movimientos de arriba a abajo con el resto de la masa.
Unto un molde con un poco de aceite de oliva. Deposito en él la mezcla y pongo al baño de maría, tapado, durante 45 minutos.
Pincho para comprobar que está cuajado.
Dejo templar y saco del molde. Conservo en el frigorífico.
Sirvo con una salsa de chocolate caliente. El contraste con el pudding fresco es genial.
¡¡¡Nos gusta esta nueva forma de comer castañas!!!
Tags: Cacerolas, postres, frutos secos