Viernes, 30 de diciembre de 2011

Unas decenas de metros más adelante, en la acera de enfrente, está el Cementerio Inglés de Málaga.

El primer cementerio para cristianos no católicos en suelo español. Hasta 1931, que el consul William Mark terminó la construcción de este camposanto, morir en España sin ser católico te llevaba a ser enterrado de pie, bajo la arena de la playa, expuesto a las mareas y a los animales.

La entrada es pindia y te sumerje en un jardín semisalvaje. Con altos árboles, tumbas potentes...

..., y otras más sencillas, casi siempre recubiertas de tréboles.

El sol pega de pleno y su luz rebota sobre los blanquecinos mármoles.

En el centro se encuentra la primera construcción, rodeada de una tapia blanca de adobe. Con bonito encanchado en el suelo.

Las conchas recubren gran parte de sus tumbas. Pura sencillez. Aquí se encuentra el primer enterrado, Robert Boyd, compañero de Torrijos, que fue fusilado tras la insurrección liberal de diciembre de 1831.  Y muchas tumbas infantiles... Las epidemias en esa época eran devastadoras.

Auque en los exteriores también encontramos pequeños túmulos.

Los arbustos, los árboles y las flores, sin embargo, me trasladan a un paraje peculiar que mi mente no asocia a muerte y dolor, si no a vida y frescor. Aunque allí reposen, entre otros, Jorge Guillen, Gerard Brenan y su esposa, y algunos miembros de mi familia.

En  1839 se levanta un templo que medio siglo después se convierte en la Iglesia Anglicana de San Jorge. Hoy canta un pequeño coro de voces femeninas. Y nos sentamos en un banco, fuera, hasta que terminan.

Allí mismo termina el Paseo de Reding y comienza la Avenida de Príes, que rapidamente se tranforma en Paseo de Sancha.

En donde alternan las bonitas construcciones burguesas de finales del siglo XIX y principios del XX...

Con edificios setenteros a tope. Muy representativos de la fiebre constructiva de esos años, en los que el veraneo se pone al alcance del españolito de a pie y de la mayoría de los europeos. Llenando de cuerpos, semidesnudos al sol, las cálidas playas mediterráneas.

Seguimos por Pintor Sorolla, unas veces más cerca del mar, otras menos... Y cuando desembocamos en Juan Sebastián Elcano ya sabemos que estamos cerca de nuestro destino.

Un buen paseo, de unos 10km, en el que echar una mañana cálida, con una fresca brisa, del mes de diciembre.



Publicado por talipo @ 7:35  | Vericuetos
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Comentarios
Publicado por Ence
Lunes, 02 de enero de 2012 | 13:23

Oye, ¿y todavía te puedes encontrar una calaverita si excavas en la playa? Mal rollo... Bonito paseo, me falta Málaga

Publicado por talipo
Lunes, 02 de enero de 2012 | 14:03

¡¡¡Espero que no!!!!

Málaga bien vale la pechá de kms, que dicen aquí...

¡¡¡Besotes!!!!

Publicado por Ksoyo
Viernes, 06 de enero de 2012 | 21:16

Buen repaso a nuestra Málaga, calida, acogedora, azul y con olor a jazmin y azahar.

Sonrisa besos

Publicado por talipo
Domingo, 08 de enero de 2012 | 11:23

Síiiii!!! Y eso que nos quedamos en la zona Este...