Y nos metemos de lleno en las navidades. Este año nos toca en casa de los Chahui los primeros días.
En Nochebuena vamos a casa de Crisan y J2.
Y así de guapos están todos para la foto oficial que siempre hacemos después del aperi, con lo bonita que está la mesa antes...
....de que se acaben los langostinos. Y es que con este ritmo...
A la mesa de la cena sí llego con la cámara. Crisan saca la vajilla y la cristalería antigua y la cubertería de toda la vida. El mantel de hilo y un precioso centro. Y así luce, claro.
Despues cae algún villancico, algún chascarrillo y el chiste de Pecha de todos los años, imprescindible. Cuando la conversación toma un aspecto algo verduscón se oye la vocecilla de Belcha (11 años):
- Ehhhh, que estamos en Nochebuena...
Llamando al orden.
Al día siguiente vamos a casa de Anmar y Luvi, a celebrar Navidad.
Hace menos de un mes que han sido padres (¡¡¡mil enhorabuenas!!!) y, contra viento y marea, nos siguen aguantado a casi todos los primos invadiendo su hogar, dulce hogar, Navidad tras Navidad.

El jardín es perfecto para que los pequeños canten, corran o jueguen con Fado y Sella.

Y para que el resto tomemos el aperitivo. Hace estupendo.
Despues de la comida nos sentamos alrededor de la chimenea, con los cafés y unas copitas.
¿Se puede estar mejor?
Los pequeños se animan con los villancicos.
Alentados por la tías Gecha y Merry.
Yo consigo alguna foto bastante decente de las primas pequeñas.
(Qué dificil es sacar bien a los niños...)
Este año es el primero que nos quedamos Jucha y yo hasta tarde y acabamos bailando a ritmo del porromponpon encima de un sofá.
Unos más que otros...
- Hola, ¿ es la grua? ¿ Se pueden llevar a unos pesados que han aparcado en casa?
Tags: Chascarrillos, parentelas, madrid