La semana entre Navidad y Fin de Año es de nieblas nocturnas,
que no levantan hasta media mañana.
Cuando saco a Sella, antes de acostarme, me dejo envolver por las diminutas gotas que llenan de misterio mi último paseo.
Entre las hojas caidas sobre los setos y las luces de las farolas, casi todo amarillea.
Grises y sepias de la madrugada pucelana.

Tags: Chascarrillos, valladolid, aficiones