Vi esta receta en el blog de Marhya y pensé en seguirla para hacer el primer potaje carmelitano del año.

Con estos fríos es lo que más apetece.
Lo hago así:
Pongo cuatro puñados de garbanzos a remojo, en agua caliente, la noche anterior.
A la mañana siguiente los escurro en un colador. Pongo agua a calentar en la olla a presión y echo los garbanzos cuando hierva. Añado una cucharada de comino.
Cierro la olla y dejo durante 12 minutos, a partir de la subida de la válvula.
Mientras corto una cebolla roja en finas láminas. Añado a una sartén con una cucharada grande de aceite de oliva virgen extra. Dejo dorar.
Añado 200 g de espinacas picadas muy menudas. Dejo rehogar durante 5 minutos. A fuego suave.
Quito la piel a dos filetes medianos de bacalao. La corto en tiras y la meto en el horno, bajo el gratinador, durante 5 minutos.

Desmigo el bacalao.
Cuando la válvula haya bajado abro la olla a presión, escurro los garbanzos, reservando el agua. Vuelvo a ponerlos en la olla, añado el rehogado y un vaso del líquido reservado.
Añado el bacalao desmigado y doy un hervor. Pruebo el punto de sal y añado, si es necesaria
Sirvo y decoro con las cortezas de bacalao.

Jooooo, qué rico. Y las cortezas le dan un punto crujiente y sabroso que le va de miedo.