Me gusta sentarme al arrullo de la tele y probar puntos nuevos con los restos de la lanas.

Este, tan grueso, va creciendo en redondo, cómo para unos mitones. Cuando llevo varias vueltas compruebo que resulta demasiado ancho para mi mano. Me voy a la cocina. Cojo un tarro alto de mermelada y lo meto dentro. Encaja bien.

Tejo el culo con punto bajo.
Y ya tengo un nuevo tarro para los lápices. No sé en vuestra casa, pero aquí los usamos todos. Tenemos de todas clases, materiales y formas. Llenos...
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El tema del crochet implica coser en algunas ocasiones. Cómo el forro del bolso negro...
O cómo el forro del bolso gris.
Esta vez va hasta con departamento para el móvil. Sí, ya sé que debería haberlo planchado antes de coserlo. Soy una prisillas, qué le vamos a hacer...

En realidad son unos granny squares para unas zapatillas, pero despues de varios intentos fallidos decido unirlos así y hacer otro bolso.
Parece una salchicha, pero yo estoy taaaan orgullosa...
Tags: Chascarrillos, aficiones, crochet, costura
¿Una entrevista? Qué corte.. Ya me puse colorada cuando leí tu entrada de Blogs con Alma... Además, la idea del bolso no es mía... el original tenía los bordes en crudo.
¡¡¡ Precioso !!!
Besotes!!!
PD Si vas a poner el tarro en una superficie muy plana dile a tu niña que no le teja el fondo, que se queda algo inestable. lLeno de brochas puede quedar muy chulo.