Jueves, 29 de marzo de 2012

El domingo 18 de marzo, por la mañana, Jucha ha quedado con Pama para echar unas carreritas por la Casa de Campo.

Yo les acompaño, cámara en ristre, dispuesta a dar un paseo.

Desde allí las vistas de la ciudad de Madrid puede ser impresionantes...

.., o totalmente inexistentes, al gusto del consumidor.

La Casa de Campo es vía de escape de muchos madrileños. Su pulmón diario o dominical.

En 1553 Felipe II ordena comprar estos terrenos a la familia Vargas. Hasta 1931 permanecieron en Propiedad Real, siendo destinados a múltiples usos. Cinegéticos, agrícolas, ganaderos...

Durante la Guerra Civil española son escenario de cruentas batallas y, por fin, en 1946 se abren al público para uso y disfrute del pueblo de Madrid.

En el Cerro de Garabitas predomina el pinar, joven y denso.

Cómo una partitura barroca, pero ilegible...

Y de repente emerge, entre las copas, vigilante, una torreta de incendios. Dando la nota.


Publicado por talipo @ 11:16  | Vericuetos
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