Mi?rcoles, 09 de enero de 2013

Al día siguiente tenemos programada una excursión en bici. Paramos en Antigua para ver dónde podemos alquilarlas, pero la Oficina de Turismo, nos cuentan, lleva meses cerrada y nadie nos sabe dar pistas.

Yo aprovecho para entrar en la Iglesia de La Virgen de la Antigua.

De policromado retablo.

Y estupenda techumbre en madera.

La Iglesia de la que fue capital de la isla entre 1834 y 1835 es grande, fresca e invita al recogimiento.

Rápidamente, y sin bicis, partimos hacia Tiscamanita. Allí decidimos hacer la caminata a pié.

De esta villa sale una buena red de senderos. La primera parada la hacemos en el extinto volcán de Gairía.

Sus erupciones provocaron, antaño, el Malpaís Chico, la zona que mis acompañantes quieren visitar.

Y yo, que le veo las orejas al burro, en este caso, me despido de ellos.

Prefiero dar media vuelta, contemplar las extensas plantaciones de aloe vera, que son el actual motor económico de esta zona, y que se funden, discretas, con el paisaje.

Me interno en el pueblo, paseo y me fijo en pequeños detalles.

Buscando la sombra.

Hoy el calor aprieta.

Me dirijo al Centro de Interpretación de Los Molinos.

Quedan tres cuartos de hora para el cierre y el responsable me dice que tengo de sobra para visitarlo.

Que si se tiene que ir un rato más tarde a comer, pues que no hay problema.

El museito se compone de algunas estancias de una vieja casa, con su patio y sus flores.

De un curioso molino de tres plantas.

Con su maquinaria en perfecto estado.

Y de varias salas en las que se recorre la evolución de la molienda, hasta llegar a los molinos. Es entonces cuando comprendo la importancia cerealística que tuvo la isla en su momento.

Allí, por fin, se me desvela la diferencia entre molino y molina, a la que venía dando vueltas desde que aterrizamos.

Completo la visita a Ticasmanita con un paseo hasta la Ermita de San Marcos.

De fachada sencilla e impoluta, con curiosa inscripción que la coloca a finales del siglo XVII.

Más historiada, dentro de la sobriedad, es la Iglesia de San Miguel, en el cercano Tuineje.

Allí cerca se libró la batalla de Llano Florido, contra corsarios ingleses que querían apropiarse de las ricas cosechas.

Profanaron el lugar sagrado y le arrancaron un brazo y el bastón al santo. Qué malvados...

La arquitectura de este pueblo es plana y blanca. Casi africana.

Sigo mi solitario recorrido por la isla, a baja velocidad. Dejando que algún camión, incluso, me adelante. Son buenas las carreteras majoreras.

Una larga recta me conduce hasta Gran Tarajal. Cruzo el pueblo y aparco junto al puerto .

Al principio del espigón está la playa.

Sus arenas negras contrastan, vivamente, con el caserio, en blanco, salpicado de algunos colorines.

Paseo hasta el centro por una larga calle de casitas coloniales y cincuenteras.

Un barrio alto asciende por la colina y se deja ver entre las fachadas.

Vuelvo por la avenida de Paco Hierro, que discurre paralela a la playa y al puerto.

Allí recibo la llamada de Jucha, que ya están volviendo. Y retorno a Tiscamanita, para encontrame con ellos.


Tags: Vericuetos, parentelas, islas canarias, fuerteventura

Publicado por talipo @ 9:12  | Vericuetos
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Comentarios
Publicado por Alco
Mi?rcoles, 09 de enero de 2013 | 12:27

Que paz, no?

Besos

Publicado por Kris
Mi?rcoles, 09 de enero de 2013 | 12:40

Bueno nos estas malacostumbrando,movamos a tener q volver a lasbuenas contumares de mira todos los días el blog ,  gracias y QUE ENVIDIA DE VIAJE. 💋💋💋💋💋💋

Publicado por talipo
Mi?rcoles, 09 de enero de 2013 | 14:08

Sí, Alco. Es una isla tranquila. Me alegro por haber sabido trasmitirlo.

Kris, no te fies... Sólo intento ponerme al día, robándole horas a otras cosas. Veremos a ver si puedo conseguirlo.

Besotes, lectores fieles.

Publicado por Marhya
Mi?rcoles, 09 de enero de 2013 | 17:59

¡Qué bonito! Gracias por dejarnos asomar a vuestro viaje. Casi si respira el calor, que hoy con este frío castellano se agradece y mucho.

Besos.

Publicado por talipo
Mi?rcoles, 09 de enero de 2013 | 20:03

Gracias a ti por tu visita, Marhya. Creo que ese fue el único día que hizo verdadero calor. Nos acompañó un clima bien raro para la zona, con lluvia, sin viento... Si llegar a haber niebla hubiera podido parecerse a esto. Gui?o

Besotes.