Viernes, 19 de abril de 2013

Martes, 9 de abril, Marmar, Jucha y yo nos vamos a Palencia a ver la Fundación Díaz-Caneja.

Tras mirar los horarios en internet llegamos justo a la hora de apertura estimada y nos dan con la puerta en las narices. Un amable joven nos pregunta que queremos y nos informa que ya sólo abren por la tarde, debido a los recortes. Le comento que sería bueno corregir la web y nos contesta que no. Qué no quiere que los patronos se acostumbren a ese cambio. A los visitantes que nos j*dan. Sobre todo cuando nos vamos a recorrer 100 kms entre la ida y la vuelta. Esto último no lo dice él, claro, lo pienso yo.

En vista de lo cual, y como Palencia no tiene desperdicio, contemplamos otra opción: El Museo Arqueológico. ¡¡¡Y qué buena!!!

El edificio que alberga la colección es, nada más y nada menos, que la Casa Del Cordón, una antigua posada del siglo XVI, reformada en el siglo pasado por Luis Arranz Algueró, en estilo brutalista, tras un incendio.

En tres pisos, casi diáfanos, recorremos la prehistoria e historia de la riquísima provincia palentina.

Con unas vitrinas muy limpias que exponen objetos muy selectos. Que nos llevan de las herramientas de piedra del paleolítico directamente a sus cuevas o sus asentamientos en abrigos.

Y de ahí al descubrimiento del metal, al uso de los huesos, a la elaboración de las primeras cerámicas.

La Edad de Hierro acaba en la provincia con la entrada de los romanos y sus curiosos objetos.

En barro, en sigilata, en preciosa orfebrería y vidrio...

Trasladándonos a las villas romanas campestres de finales del Imperio, a sus cecas.

A su riqueza y posterior decadencia.

Para dar paso a la discreta sociedad visigoda, al románico de los hermoso sepulcros.

Y al gótico de ricos retablos.

Es una visita corta, amena y que me deja con la impresión de haber visto mucho en muy poco tiempo y menos espacio, aún.

Un museo con una lectura moderna, sencilla y didáctica.

A una semana de haber estado allí el sabor es agridulce. Me hace pensar en lo que podía haber sido mi carrera profesional y no ha sido. El gusanillo se ha despertado de nuevo.

Seguro que vuelvo. Y tú también deberías hacerlo.

Para saber más: Museo Arqueológico de Palencia


Tags: Vericuetos, castilla y león, palencia, museos

Publicado por talipo @ 8:00  | Vericuetos
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Comentarios
Publicado por Kris
Viernes, 19 de abril de 2013 | 8:57

Palencia sigue siendo la gran desconocida, bss

Publicado por talipo
Viernes, 19 de abril de 2013 | 8:59

Cómo su catedral... Gui?o

Besotes y buenos días!

Publicado por Marhya
Viernes, 19 de abril de 2013 | 17:17

Si es que somos paletos del todo, no se puede dar una información errónea así de gorda y encima poner semejante excusa; luego nos quejamos de que no vienen turistas, de que los que vienen no pernoctan, etc... ¡con semejante trato ya me dirás! Se te quitan las ganas, ya no te fías de otras cosas que hayas podido leer/ver si no las compruebas (no genera confianza) y luego vas a contarlo. No sé cómo una provincia con tanto potencial es incapaz de generar más visitantes, no se trata de explotar nada pero si de cuidar al visitante para que no haga el viaje en vano, para que disfrute, para que lo cuente, para que vuelva... ¡En fin, que a veces tenemos lo que nos merecemos! Enfurru?ado

Besos.

Publicado por talipo
Lunes, 29 de abril de 2013 | 18:17

Pues es una pena... Hay tanto que ver en Palencia. Y es tan fácil corregir esos errores. Lo que no hay es predisposición para hacerlo. Me ofrezco cómo directora del Díaz Caneja para llevarlo a cabo. Gui?o

Besotes.